Quién lo iba a decir…. Han pasado cuatro años desde aquella reunión de amigos, ya post-pandemia, en un bar de Madrid, fantaseando con una idea tan simple como peligrosa: volver a hacer radio. Pero esta vez sin corsés. Sin géneros que encasillen, sin prejuicios, sin líneas editoriales cristalizadas que marquen un guion. Solo amigos juntándose a hablar de música, como se ha hecho siempre… o como al parecer ya casi no se hace.
Nos subimos a la Sinfoprise sin saber muy bien a dónde iba el viaje. Y programa a programa, esa nave fue sumando voces, risas, debatones, descubrimientos y mucha música. Amigos que se sumaron por el camino, conversaciones que quedaron, momentos que valen la pena guardar.Hoy celebramos 100 programas no como una meta, sino como una estación más de este viaje intergaláctico. Con la misma libertad del primer día y las ganas intactas de seguir compartiendo lo que nos mueve.
¡Que no se acabe!
Y como diría el Capitán: nos vemos en las próximas 100 galaxias.


